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6/16/2009

El centro de la tierra. HISTORIA #3

Esa grata sensación de saber cuando a uno le mienten, es obviamente muy rápida de descubrir. Quizás esta pequeña frase le hubiese servido de algo a aquél chico de unos 20 años de edad q estaba sentado y desolado en aquella banca del centro de la ciudad, nose muy bien q es lo q hacia ahí, quizás esperaba q algo, o talvez solamente estaba sentado fumandose un cigarrillo, nosé si era un buen día para estar ahí, pero me llamo mucho la atención, el día estaba bastante nublado, no hacia frió lo cual pensé q pronto empezarían a caer las primeras gotas de la tormenta q se avecinaba, la gente pasaba sin importarles a este chico, un tanto desahuciado.
Yo con mis hojas en una mano y mi cigarrillo en la otra, me detuve a ver este chico, me intrigaba saber q es lo q esperaba o simplemente lo q hacia, nunca me había detenido a ver a alguien, pero cuando lo vi, sentí la rara sensación de detenerme y observarlo, su cara me era muy familiar, pero no sabia muy bien porque me era familiar, quizás era porque me veía reflejado en el, pero en q era en lo q me parecía, después de estar observándolo un rato decidí ir por un café justo en la cafetería q en su vitrina daba una vista muy clara del chico.
Un café, un buen cigarrillo y una buena vista era lo q necesitaba para saber q era lo q me llamaba la atención, sentado me propongo a averiguar, q era lo q pasaba con el chico, q es lo q hacia sentado en esa banca, cuando cada vez se acercaban mas las nubes de la tormenta q espantaba a todos los en transeúntes de la gran arteria capitalina, el chico sin moverse o hacer un gesto en particular, empezó a recordarme a quien una vez fui, al chico tímido e insensato q ha pesar del tiempo no había cambiado mucho pero si un tanto ya maduro, sabia q extrañaba ser así, q con el pasar del tiempo había un vació q no había podido llenar, olvidando y dejando atrás amores, ilusiones, esperanzas, y promesas. No me había detenido a pensar q el tiempo había sido fatal, una taza de café es como un amor pensé por un instante , tienen un aroma y sabor especial, pero cuando este queda de lado, se van sus características tan especiales q lo hacen. Nose porque no dejaba de observar a este chico, nose si era real o de mi imaginación, ya se me hacia tarde así q me dispuse a ordenar las hojas q tenia sobre el mesón con mi café, con frases y dibujos, no recordaba q los tenia y mucho menos q yo los hubiese hecho, mientras los veía y ordenaba no dejaba de observar si el chico se había movido o hubiese hecho algo…
Ya no podía mas observar al chico, tenia q partir y seguir mi rumbo, así q tome mis cosas y las devolví a mi viejo bolso, tomándolo y posándolo sobre mi hombro, al salir de la cafetería me llego una brisa calida y con ella las primeras gotas de la tormenta q ya estaba cayendo, era una lluvia calida y grata, pero al ver al chico aún sentado en la banca, me dispuse a hablarle, así q sin mas preámbulos me acerqué y me senté a su lado, sin cruzar ninguna palabra extendí mi brazo y le ofrecí un cigarrillo, toma el cigarro y se siente una brisa q me obliga ha cerrar mis ojos, pero al abrir mis ojos un tanto aturdidos al ver q la tormenta había pasado, y q había aparecido un sol radiante, miro hacia el costado para ver si el chico aún estaba, pero al ver, este había desaparecido junto con la tormenta, entendí q debía volver a empezar y q mañana seria un nuevo día, q nunca es tarde para comenzar un nuevo sueño, q no hay q perder la esperanza…

Pensando q seria un buen día. HISTORIA #2

Un típico día para mi pensé, levantándome a las 7 preparándome para de salir y como era de costumbre me preparo mi café matutino, sin darme cuenta q ese día podría ser un día tan tormentoso, era una mañana nublada y con un frió q calaba hasta los huesos, era tanto el frió q mi café se enfrió rápidamente y me lo tome enseguida, quedando mis labios con ese aroma de café tan delicioso q me gusta…
Con mi chaqueta un tanto sucia, pero con su aroma tan especial, y mi bolso en mi hombro me preparo para salir de mi casa como era de costumbre, salgo, y me pongo a caminar por la calle hasta el paradero, donde esperaría el bus, pero sin saber q ese día no tomaría el bus de siempre, tomaría el bus de los recuerdos, mientras camino, saco de mi chaqueta un cigarrillo y lo enciendo, para pasar el frió de esa mañana, pasan y pasan los autos por mi lado, todos muy rápidos, pareciese q supieran lo q pasaría ese día, llego al paradero y me siento a esperar el bus con mi cigarrillo q ya en ese momento tenia también el sabor a mi café…
De pronto a lo lejos se observa el bus q debía tomar, reviso mis bolsillos de mi pantalón de tela un tanto arrugados, saco mi dinero y mi pase y me preparo para tomar el bus, q cada vez estaba mas cerca, al llegar donde estaba parado, tiro mi cigarrillo al suelo y con mi pie lo piso, quedando la colilla achurrascada y esparciendo un poco de humo, fue entonces q me subo al bus y le pago al chofer, sin nada mas q hacer, me propongo a buscar un asiento, pero ahí me doy cuenta q este no seria el bus q siempre tomaba, si no q era el bus de mis recuerdos, paso a paso por el pasillo del bus buscando un asiento, estaba muy oscuro q no veo q las personas, pero siento la sensación de q me observan y murmullan despacio entre ellos, fue cuando me detuve, no sabia si debía seguir mi camino por el pasillo o bajarme del bus, cuando me decidí a seguir por el pasillo, siento q el bus se detiene, y abre sus puertas, luego siento por mi espalda una brisa muy helada, entonces tome aire y empecé a caminar por el pasillo oscuro, solo se veía una luz al final del bus, donde se divisaba un asiento, el cual pensé q seria mi meta, pero no sabia q era lo q pasaba, porque todos me miraban y murmuraban al verme…
Caminaba muy despacio por el pasillo, luego empiezo a escuchar una melodía, me era muy familiar la melodía, y entonces me detuve y empecé a recordar, cerré mis ojos, y se me vino la imagen de mi niñez, hace mucho q no tenia esos recuerdos, quizás era porque trato de vivir del presente y no del pasado, pero en ese momento me era necesario recordarlos, recordar, como las vacaciones en familia, cuando nos íbamos al sur del país, con tíos, primos, y obviamente con mi familia, eran tan lindas esas vacaciones, todos felices, sin importar el futuro solo, importaba pasarlo bien, nunca mas pase unas vacaciones así, tantos lindos recuerdos de esos tiempos, q a mi corta edad no eran tan lejanos, pero si imposibles de volver a vivirlos…
De pronto el bus se detiene y abre nuevamente sus puertas entrando esa brisa tan helada, pero nadie subía a él, entonces volví a la realidad, y empecé a caminar lentamente denuevo por el oscuro pasillo, de pronto empecé a sentir un aroma especial, no estaba seguro si fuese ese aroma de una persona tan especial para mi, doy unos dos pasos mas y me detengo y siento mas fuerte el aroma, y nuevamente cierro mis ojos, y recuerdo de quien es el aroma, en mi mente se me vino la imagen de mi madre, entonces recordé q ella usaba ese perfume, tan particular de ella, q por donde pasaba dejaba rastros de q ella anduvo por ahí, siempre asimilaba su perfume con ella, me encantaba su perfume, me sentía seguro con ese perfume, era como si ella estuviese a mi lado protegiéndome, mis pulmones se llenaban del aroma q era tan familiar para mi…
Fue entonces cuando sentí q alguien había pasado por al lado de mi, entonces Salí de mi trance y abrí mis ojos, pero al no ver nada, seguí mi camino por el bus, ya se veía mas cerca esa luz, q al principio se veía muy lejana, pero de pronto escucho una voz, una voz muy calida, nose muy bien lo q decía, pero solo me basto con escuchar un poco para volver a cerrar mis ojos y detenerme, inmediatamente se me vinieron recuerdos a mi mente, pues si, había sido esa voz dulce de aquel chico q siempre había querido oír, era tan calida q sentí q me envolvía y me acariciaba a su vez, era tan reconfortable escucharla, q sentí ansias de besar a aquel chico soñado, pero al abrir mis ojos, me di cuenta q había sido un sueño, y q ya estaba a punto de llegar al asiento, entonces me puse a caminar nuevamente, y sin saber como llegue, me saque el bolso de mi hombre y me senté…
Empecé a tener ganas de llorar y gritar, fue entonces q mire por la ventana y me di cuenta q ya había llegado a mi destino, con una rara sensación me levante, y con mi bolso en mi hombro, me dispuse a caminar hasta la puerta de este bus q había sido tan raro, pero a su vez tan grato de haber subido a él…
Baje de bus, busque en mi chaqueta mis cigarrillos, luego encendí uno, y seguí mi camino, dejando atrás esos bellos recuerdos del bus q estaba tan acostumbrado a tomar, pero q esa mañana tan fría, había sido tan calido y especial… Quedándome con los recuerdos y dudas, de no saber cual era esa melodía, ese aroma y esa voz, q me llevaron a otro mundo, donde todo es grato y dan ganas de estar en el…

6/14/2009

El chico de las miradas raras…

Tomo mi chaqueta y salgo a tomar un café, la noche anterior no había sido tan buena y sentía q debía salir un rato.

Salgo de mi casa y paso por el almacén de siempre y compro mis cigarrillos y mi café como era de costumbre, me siento y miro hacia fuera del almacén. Veo aquella plaza donde había estado un montón de veces, me tome mi café mas rápido de lo acostumbrado, y me levante y camine a aquella plaza, busque una banca y me senté con una rara sensación.

Sentado en aquella plaza como era de costumbre para mí. Sin nada que hacer, donde no había espacio para nadie mas, el aire estaba tan viciado q no cabía ni siquiera un pensamiento de nadie mas, saco mis cigarrillos del bolsillo de mi chaqueta, y lo enciendo, mientras tanto lo veo pasar, si, a él… Al chico con el cual en unos segundos pensé q seria perfecto, al verlo pasar mis labios quedaron secos mientras escurría el humo de mi cigarrillo recién encendido por mis labios. Entonces paso. El me mira y yo lo miro, fue un instante en q no importaba q nadie nos dijese nada, fue una conexión especial en solo segundos. Ninguno se atrevió a decir nada, ambos nos quedamos atónitos… mientras el seguía su camino yo me detuve a pensar, q quizás el pudo ser el amor de mi vida, aun no entiendo q es lo q hacia yo sentado en aquella plaza, solo y esperando q alguien llegara, pero al darme cuenta q pasaba los minutos y las horas, y no llegaba nadie me di cuenta q era a el quien esperaba, empecé entonces a observar hacia mi alrededor, era un buen día para pasear, un tarde con una agradable brisa primaveral, empezaban a verse las primeras flores, aun quedaban algunos charcos de agua por las lluvias q habían pasado. El invierno había sido muy helado y las lluvias muy tempestuosas, pero ya estábamos en los primeros días primaverales, y ya se empezaba a sentir el calor, era una buena tarde para ver a las familias pasear por la plaza, niños jugando, parejas paseando y besándose sin importarles q alguien les vieran, mientras tanto yo seguía fumando aquel cigarrillo con sabor un tanto amargo…

Al pasar los minutos me empiezo a revisar el bolsillo de mi chaqueta, las ansias de fumar otro cigarrillo es muy grande pues entonces saco otro cigarrillo y lo enciendo, después empiezo a caminar por la plaza, como si estuviese buscando algo o quizás a alguien, con mi cigarrillo en mi mano y mi bolso en mi hombro, empiezo a caminar, sin rumbo y muy relajado por el sendero de la plaza, con una brisa muy calida y una que otra hoja que había caído del invierno, observando a cada hombre, mujer y niño que estaba en esta plaza, donde nadie se preocupaba de la tormenta de que habia pasado entre yo y el chico de la mirada rara hace en unos instantes, niños jugando, las parejas besándose y tomados de las manos, mientras tanto sigo caminando por este sendero, pero de pronto me vuelvo a encontrar con él…

Y volvemos a mirarnos, él con su mirada tan rara para mi, pero a su vez tan calida, y yo con mi mirada de no saber q hacer, fue entonces q empezamos a ponernos nerviosos, de pronto sin saber como, quedamos frente a frente, ambos nerviosos y sin saber q hacer, mi corazón latía tan rápidamente q empecé a sudar de nervios, de pronto se me cae el cigarrillo de mi mano, y rápidamente me agacho a recogerlo y él aun frente de mi, observándome y sin saber que hacer, de pronto empiezo a sentir su respiración tan rápida como la mía fue entonces que sentí que debía y tenia q besarlo, pero era tan grandes mis nervios q no pude hacerlo, fue cuando me levante y supe q debía seguir mi camino, sin mirar hacia atrás, donde el chico de la mirada rara, se quedaba parado y atónito. Paso a paso, pensando q quizás el pudo ser la persona q esperaba sentado en aquella plaza q para mi era tan común...

Pero ese día la plaza no fue tan común, fue el día en el cual conocí al chico de la mirada rara. Donde me di cuenta q el pasado es el q te pesa en el presente, pero ese pasado esta cada vez pesando menos...